martes, 14 de enero de 2014

Trabajar en una tienda de ropa

Durante el ya pasado 2013, como bien saben los que me conocen, tras finalizar en enero en una biblioteca universitaria, he trabajado en ámbitos diferentes a mi campo: de comercial unos días tras hacer un curso, de captadora de socios en una ONG, y en la campaña de libros de texto de una librería. He tenido la gran suerte de conseguir un trabajo de lo mío para todo 2014 ^^. Pero antes, he trabajado todo el pasado mes de diciembre en la campaña de Navidad de una firma de ropa. Si lo pienso, podía no haber trabajado y seguir cobrando el paro y luego trabajar en la biblioteca en 2014. Pero a mí lo que me gusta es moverme, probar cosas nuevas, y conocer gente nueva. En el post de hoy, os voy a relatar mi experiencia trabajando en la tienda de ropa.



Aunque nunca me ha llamado mucho el tema de la moda, en julio hice un curso del SEPE sobre dependienta de moda. A nivel de conocimientos, me pareció muy interesante, y que me podía venir bien en caso de no encontrar trabajo de mi campo.

El trabajo en esta campaña ha sido muy cusioso: consistía primero en montar toda la tienda, posteriormente abrirla durante una semana y media, y luego volver a desmontar todo. Me ha gustado mucho la experiencia, aunque es muy cansado y de lunes a domingo. Los días de montaje de tienda, hicimos muchas horas extra, que luego nos devolvieron. Nuestro trabajo consistía ir abriendo cajas de ropa, poner alarmas y las etiquetas y precios correspondientes a cada prenda, todo esto, de pie.

Durante la apertura de tienda, ha habido de todo: el primer día la tienda tuvo mucho éxito, había muchísima gente, lo que era un absoluto agobio: doblabas algo, te girabas, y ya estaba desdoblado. Tras ese primer día agobiante, el resto de días, fueron muy tranquilitos: básicamente atendíamos a los que venían a nuestra sección, y cuando no había nadie, desdoblábamos algo para volverlo a doblar... y así hacer algo. O ponernos a comprobar que todos tengan etiqueta, o ponernos a ordenar por colores, por tallas...

Durante toda la apertura de la tienda, a mí me tocó en la sección niño/bebé. La mayoría de mis compañeros iban rotando por secciones, yo entré el primer día en niño/bebé y allí me quedé. Me gustó mucho estar en esta sección, primero porque hay ropa pequeña, más fácil de doblar que la de adulto, y segundo, porque me tiraba el día viendo niños y bebés, con lo que me gustan a mí... :)

http://www.muchamasmoda.com/las-mejores-tiendas-de-bebes-para-comprar-ropa/


Durante el desmontaje de la tienda, era hacer justo lo contrario: cogemos cajas nuevas, y las llenamos de la ropa que ha sobrado, quitándonos antes la alarma. Se guardaban por familias, es decir, que si sólo ha sobrado un pantalón, ese pantalón se pone en una caja. Esta tarea fue un poco cansada, ya que de tanto quitar alarmas, acaban doliendo los dedos. Tras ello, tuvimos que imprimir un albarán para cada caja con su contenido, y poner la dirección de envío en cada caja. Posteriormente, limpiamos todo el local, para devolverlo tal y cómo nos lo dieron.

Esta firma de ropa, hace este mercadillo dos veces al año, y muchos de los trabajadores repiten. Si no me hubiera salido trabajo de lo mío, ¿repetiría? Por supuesto. Aunque han sido muchas horas, y lo malo de aquí, es que durante la apertura de tienda, nos decían el horario por días: un día ibas a trabajar, y no sabías que horario ibas a tener el día siguiente, si de mañana, de tarde, o partido. Te decían el horario por días, por lo que no puedes hacer ningún tipo de planes...

Sobre todo me quedo con la gente que he conocido, y el buen equipo que hemos hecho todos. Trabajar en una tienda de ropa sin más, creo que puede ser algo muy aburrido, pero esta campaña que consistía también en montar y desmontar la tienda, me ha gustado.



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